El caleidoscopio del señor Andolsek

andol1

La vida de Eugene Andolsek (1921-2008) era bastante simple. Desde 1953 llevó una rutina diaria como artista aficionado; regresaba de su trabajo como estenógrafo para una compañía ferroviaria de Pittsburgh, EUA, y se sentaba a la mesa de la cocina -en la casa que compartía con su madre- para trazar obsesivamente dibujos de patrones caleodoscópicos, con solo lápices de colores, regla y compás. Los asombrosos y complejos resultados se acumularon durante 50 años, sin repetir uno solo de los cuadros.

Se dice que tan pronto terminaba uno, lo arrumbaba en un closet o baúl; nunca se concibió como artista, aquella era una suerte de terapia para lidiar con la inseguridad y la compañía de su progenitora, quien había vivido bajo el abuso constante de su marido. Una vez jubilado y con su madre fallecida, uno de los enfermeros que lo ayudaba a trasladarse a un asilo notó su peculiar talento y llamó al Museo Andy Warhol para que le dieran un vistazo a su obra.

andol3b

andol2

andol6

andol4a

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s